Actualizado

– Tras el paro gremial-cívico opositor, llega la oficialista “marcha por la Patria”.

– Caminata de Caracollo a La Paz, nuevo episodio de la lucha política.

Evo Morales (izq) y Luis Arce, en un reciente acto político. (Foto Opinión).

—–

La Paz, 22 de noviembre de 2021

Boya-News – A la semana siguiente del mayor paro opositor que enfrentó el presidente Luis Arce -que tuvo momentos de fuerza suficiente para que sus líderes hablaran hasta de “tumbar” al Gobierno-, llega el contraataque oficialista: una marcha anunciada como de “muchos millares”, convocada y encabezada por Evo Morales, del 23 y el 29 de noviembre entre Caracollo y La Paz.

El expresidente, que lanzó la iniciativa en medio del reciente paro como respuesta a la incipiente intentona golpista, que según Arce sigue todavía en pie, invitó al Presidente y a su Vice, David Choquehuanca, a dar la partida de la caminata de 200 kilómetros que transcurrirá casi totalmente por el altiplano hasta llegar a El Alto, y de ahí descender a la sede de gobierno.

“Hemos invitado al hermano Lucho (Arce) y al hermano vicepresidente David Choquehuanca a que nos acompañen en el pequeño acto de inauguración de la marcha que haremos a las 8:00 de la mañana (del martes), y ellos están allí”, dijo Morales horas antes de dirigirse a Caracollo, el punto de partida. “El compañero Lucho no va a aguantar siete días…”, ironizó, asegurando en cambio que él mismo, a sus 62 años, estará en primera fila durante toda la caminata que culminaría en La Paz en una concentración masiva.

La marcha será así no solo la anunciada demostración de fuerza del Movimiento Al Socialismo frente a la derecha, sino también una presentación de la resistencia física de Morales, veterano marchista y bloqueador, de vuelta al primer plano de la política boliviana como líder del “proceso de cambio” en el cual el actual Gobierno es un capítulo más.

La oposición no alcanzó a celebrar la victoria de los gremiales, que con el reciente paro arrancaron al Gobierno la anulación de una polémica ley de estrategia contra el lavado de dinero. El retiro de los gremiales del movimiento de protesta quitó fuerza a las demandas que los cívicos habían sumado a la movilización: la anulación de la ley del Plan de Desarrollo 21-25, que denunciaron como pro comunista y anti autonomista, y la imposición de los ⅔ como requisito de voto para la aprobación parlamentaria de leyes, resoluciones y otras decisiones, al margen de lo que dispone la Constitución.

Fue tan abrupto el fin del paro, que el líder cívico de Santa Cruz, Rómulo Calvo, terminó duramente cuestionado por sectores de su misma organización regional y se desdijo negando haber pedido el derrocamiento de Arce, tratando de que se olviden sus declaraciones y discursos, todos registrados en medios y redes, en los que advirtió con aplicar contra el actual presidente la misma “receta” que derrocó a Morales, o cuando advirtió directamente que el reciente paro terminaría “tumbando” al Presidente masista.

Reacción

Morales emergió en los últimos días del paro gremial-cívico como el comandante de las huestes oficialistas.

“El pueblo unido y sus organizaciones y movimientos sociales, del campo y la ciudad, inician este martes 23 la Marcha Por La Patria para defender nuestra democracia y gobierno democrático encabezado por el hermano @LuchoXBolivia (Arce) ante la conspiración interna de la derecha boliviana”, publicó Morales en Twitter.

La Confederación de Campesinos (CSUTCB), núcleo del oficialista Pacto de Unidad, confirmó que en que la marcha tendrá participación masiva de delegaciones de campesinos, indígenas y sindicalistas de todo el país, que se movilizaron hacia Caracollo desde el fin de semana previo a la caminara.

“Seremos millares, muchos millares en la marcha; tras una intensa semana de organización, han comprometido su participación todas las federaciones departamentales y organizaciones indígenas del Pacto de Unidad”, dijo el secretario ejecutivo de la CSUTCB, Eber Rojas.

“La Marcha por la Patria significa defender nuestras nacionalizaciones y políticas sociales, defender la democracia en Bolivia, defender a nuestro gobierno que logró 55% de votos y defender nuestra revolución democrática y cultural”, remarcó Morales.

Parlamentarios oficialistas participarán también en la marcha, anunciaron los líderes del Senado, Andrónico Rodríguez, y de la Cámara de Diputados, Freddy Mamani, quienes aseguraron que estarán también en la manifestación.

Aprontes

Dos días antes del inicio de la caminata, Arce llamó a la “unidad” y la “permanente movilización” de los sectores que apoyan al Gobierno.

“A nosotros nos quedan dos caminos, dos caminos complementarios, la historia nos obliga a defender el proceso, la historia nos exige dos elementos centrales. El primero de ellos es la unidad de nuestros hermanos interculturales y las organizaciones sociales, porque cuando estamos unidos ahí al frente nos tienen miedo, porque con unidad los derrotamos en las elecciones de octubre pasado y los volveremos a derrotar; el segundo requisito es la organización y permanente movilización, ante los aprestos golpistas la respuesta de nuestros movimientos sociales tiene que ser la organización y la permanente movilización”, dijo el domingo el Jefe de Estado en una concentración en Santa Cruz.

Hablando en un “ampliado nacional de emergencia” de sectores sociales e interculturales o colonizadores, Arce “pidió unidad y permanente movilización ante la arremetida de la derecha fascista que quiere restaurar la República y desestabilizar al Gobierno nacional”, reportó la agencia estatal ABI. Ese reporte añadió:

“(Arce) aseveró que uno de los principales desafíos del Gobierno y las organizaciones sociales es consolidar y profundizar el Estado Plurinacional que se encuentra en riesgo ante el avance de la derecha incrustada en los comités cívicos, cuyo objetivo es regresar al pasado colonial.

“Otro reto, dijo, es apoyar al Gobierno porque “la derecha se encuentra en campaña a través de la difusión de mentiras”, como el hecho de que el Movimiento Al Socialismo – Instrumento por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) pretende convertir al país en Venezuela o Cuba; que Evo Morales es un dictador y que Bolivia es un país de narcotraficantes.

“Mencionó que la derecha utiliza una serie de instrumentos como la mentira, la religión y el matonaje para obligar a la gente a acatar medidas de presión. También forma parte de su arsenal la discriminación y el racismo en contra de los más humildes”.

Entretanto, corrían consultas entre los sectores de oposición, incluidos los partidos Comunidad Ciudadana de Carlos Mesa y Creemos de Luis Fernando Camacho, sobre la posibilidad de próximas acciones coordinadas contra el Gobierno, apuntando al Plan de Desarrollo Económico y Social, o plan quinquenal 2021-2025.

Editor/Boya